Publicado | 2 / 9 / 19

La inmunoterapia, las pruebas genómicas y la oncogenética son algunos de los abordajes que han revolucionado la oncología.

Uno de las principales batallas que ha librado la medicina moderna ha sido en contra el cáncer, una enfermedad que anualmente causa la muerte de aproximadamente 9.6 millones de personas en el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, en la última década se han hecho avances significativos en tratamientos oncológicos que prolongan la supervivencia y aumentan la calidad de vida de los pacientes.

Desde la apertura de Centro de Oncología, hace 10 años, la Clínica del Country ha brindado servicios de quimioterapia a casi 34 mil pacientes, manteniéndose a la vanguardia de los avances más novedosos para el tratamiento de cáncer. Por esta razón, para conmemorar su aniversario de una década, realizará el Simposio de Oncología: una década de avances en la oncología, en dónde se expondrá a la comunidad médica cómo ha cambiado el tratamiento del cáncer.

De acuerdo con la Dra. Sandra Franco, Oncóloga y Jefe de Oncología de la Clínica del Country, son cinco los mayores descubrimientos que han permitido un cambio de paradigma en el tratamiento de esta enfermedad y que han permitido la reducción de la dependencia de la quimioterapia entre un 60% a 70%. “La forma en la que los especialistas están diagnosticando y tratando el cáncer ha cambiado porque las herramientas han ido evolucionando y mejorando con el tiempo, y lo que se debe destacar es que estas tecnologías han permitido la reducción de la utilización de la quimioterapia”, explica la oncóloga.

1. La inmunoterapia

Incluye una variedad de terapias biológicas que se han convertido en opciones de preferencia para muchos especialistas y pacientes con cáncer. Su potencial fue demostrado por James P. Allison y Tasuku Honjo, quienes fueron galardonados con el Premio Nobel de Medicina de 2018 por sus descubrimientos sobre las ventajas de la inmunoterapia como estrategia contra el cáncer, especialmente en el tratamiento del melanoma, el linfoma, cáncer de pulmón y renal.

El principal beneficio de esta técnica es que permite fortalecer el sistema inmunológico natural del paciente, lo cual puede significar para algunos sufrir de menos efectos secundarios en comparación con la quimioterapia. Entre los tipos de inmunoterapias más utilizadas se encuentran los inhibidores de punto de control, anticuerpos terapéuticos, la transferencia adoptiva celular y las vacunas.

2. El desarrollo de las pruebas genómicas

Es otro de los aspectos que han representado un cambio en el tratamiento del cáncer, puesto que permiten que el manejo del cáncer adquiera un enfoque más preciso, de acuerdo con cada individuo particular. A partir de estos exámenes diagnósticos genéticos se pueden perfilar los genes de un tumor, evidenciando las alternaciones en el ADN que contribuyen a su crecimiento y grado de agresividad. El análisis a profundidad del perfil genómico de dichos tumores permite diseñar tratamientos específicos para atacar al cáncer que puede que no se hayan considerado con anterioridad.

Este avance ha tenido un impacto importante en el cáncer de seno. Actualmente la aplicación de pruebas genómicas en este tipo de cáncer permite identificar quién se beneficia de quimioterapia y quién no, lo cual contribuye a que el tratamiento sea cada vez más personalizado y efectivo.

3. Las terapias blanco o dirigidas

Son formas de atacar directa y únicamente a las moléculas alteradas en los tumores de quien padezca cáncer. Otras formas de tratar el cáncer, como por ejemplo la quimioterapia, afectan células que no son cancerígenas también. Los medicamentos utilizados en las terapias dirigidas están diseñados para atacar exclusivamente a las células malignas, las cuales presentan ciertas características genéticas que las distinguen de las otras. Al ignorar a las células sanas, este tipo de tratamientos pueden hacer que se presenten menos efectos secundarios negativos.

Entre los tratamientos dirigidos más comunes se encuentran los anticuerpos monoclonales o terapéuticos, los cuales son proteínas que rastrean antígenos específicos de las células cancerígenas, reduciendo, o incluso en algunos casos deteniendo completamente, la propagación del cáncer.

4. La oncogenética

Es una especialidad que se ha expandido rápidamente ya que posibilita identificar ciertas predisposiciones hereditarias al cáncer. Aunque la mayoría de tipos de cáncer suceden por factores aleatorios, se ha comprobado que hay ciertas mutaciones genéticas en los tumores que son familiares, es decir, son pasadas de generación en generación. Las pruebas genéticas –que no deben ser confundidas con las genómicas, que analizan solamente los genes de un tumor– permiten evaluar si una persona tiene una predisposición hereditaria de desarrollar un cáncer, lo cual puede contribuir a que se tomen medidas de prevención.

Según la Dra. Franco, el desarrollo de la oncogenética en el país ha tenido avances importantes en los años recientes y hoy en día ya se pueden detectar daños genéticos en múltiples genes vinculados al cáncer hereditario, augurando la posibilidad de una detección temprana en los pacientes. Debido a los beneficios de la oncogenética, la Clínica del Country inauguró en el 2012 un programa dedicado a ofrecer asesoría genética en alto riesgo y cáncer heredofamiliar. Hasta la fecha, son más de tres mil los pacientes atendidos y 2.125 pruebas genéticas solicitadas.

“Estamos en la capacidad de evaluar aproximadamente entre 29 a 30 genes en las personas, cuando hace unos años solo se realizaban pruebas genéticas en dos genes relacionados al cáncer de mama y ovario: el BRCA1 y BRCA2. Este aumento ha implicado poder detectar en un mayor número de personas, con mayor precisión, si tienen un genes que aumentan el riesgo de heredar o padecer de algún cáncer”, comenta la Dra. Franco.

Muchas mujeres, por ejemplo, se realizan este tipo de pruebas para identificar si tienen alteraciones genéticas heredadas que las hagan más proclives a adquirir cáncer de mama. Teniendo esta información pueden luego decidir si realizarse una mastectomía preventiva, reduciendo así exponencialmente el riesgo futuro de desarrollar la enfermedad.

5. Las técnicas de mínima invasión

han permitido intervenir quirúrgicamente tumores urológicos con menores tiempos de recuperación, menor sensación de dolor para el paciente a través de incisiones más pequeñas en comparación a la cirugía abierta. En los procedimientos laparoscópicos, la robótica ha jugado un papel importante en los últimos años a nivel global, puesto que permite le permite al especialista ser más preciso, eficiente y tener mejor visión. Estas tecnologías se pueden utilizar en diversos procedimientos urológicos oncológicos comunes, como en la prostatectomía radical o la linfadenectomía pélvica en el caso del manejo de cáncer de próstata, y en extracciones parciales o radicales de riñón.

“La introducción de la robótica en la urología oncológica ha representado un gran avance para el tratamiento del cáncer a nivel mundial, es por eso que queremos que en Colombia este tipo de tecnología se vuelva una herramienta común en los quirófanos”, comenta el Dr. Juan Camilo Ospina, Jefe de Urología de la Clínica del Country y Clínica La Colina.

El simposio, que se llevará a cabo el 13 de septiembre, contará con la participación de expertos a nivel internacional y nacional, incluyendo a Mike Cusnir, Director del área de tumores malignos gastrointestinales del Centro Médico Mount Sinai en Miami; Mariana Chávez, oncóloga clínica del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas y Carlos Barrios, oncólogo clínico del Centro de Investigación Clínica del Hospital San Lucas en Brasil, quienes se congregarán para compartir conocimiento y experiencias sobre aquellos hitos que han revolucionado la oncología en la última década y que lo continuarán haciendo en los próximos años.